Veo hacia arriba, hasta perderme entre las enormes nubes del cielo, todo se convierte en tranquilidad, todo es paz…
Entonces despierto y me doy cuenta que eso era sólo un sueño del cual creo que nadie quiere despertar, los sueños son los únicos que me acompañan en esta vida de violencia, soledad y cada vez menos solidaridad.
2 ago 2010
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